El arte siempre ha sido un puente entre lo humano y lo divino, y en esta ocasión, el artista venezolano Josué Benjamín vuelve a demostrarlo con una propuesta que combina la escultura y la fe.
Conocido por su sensibilidad artística, Benjamín ha dado un paso más allá en su proceso creativo al dedicarse a la elaboración de esculturas de Jesús, piezas cargadas de simbolismo y emoción que buscan conectar directamente con el corazón del espectador.
Paralelamente, también comparte un mensaje espiritual a través de su música y sus redes sociales, invitando a la reflexión y al encuentro con la fe.
En una de sus más recientes obras, el artista expresa:
“En esta escultura quise capturar ese instante donde Jesús no rechaza, no juzga, no se aparta… sino que se acerca, sostiene y carga. Un abrazo que no solo consuela, sino que transforma.”
La pieza representa un momento profundamente humano: el encuentro entre la fragilidad y el amor incondicional. En palabras del propio creador, se trata de recordar que, incluso en los momentos más difíciles, existe una fuerza superior que acompaña y sostiene.
“Porque cuando creemos que ya no podemos más, cuando sentimos que todo se desmorona… ahí es donde su fuerza comienza. No deja de haber dolor, no desaparecen las heridas… pero ya no estamos solos.”
A través de esta obra, Josué Benjamín no solo busca transmitir un mensaje religioso, sino también universal: el consuelo, la esperanza y la transformación que pueden surgir en medio de la adversidad.
“El más débil se vuelve fuerte. El más roto encuentra sentido. El más perdido, hogar.”
El artista invita además a la interacción y a la reflexión personal. Para quienes creen, propone un gesto sencillo pero significativo: escribir “Amén”. Y para quienes no, deja abierta la puerta al diálogo, con la intención de que todos puedan conocer un mensaje de amor que, según expresa, no excluye a nadie.
“Tal vez todos, en el fondo, somos ese mendigo… y también, todos, estamos siendo abrazados.”
De esta manera, el trabajo de Josué Benjamín se convierte en algo más que arte: es una experiencia espiritual que busca tocar fibras profundas y recordar que, más allá de las creencias, el amor sigue siendo el lenguaje universal.
Noticia al Día/RRSS