A un mes del doblete sísmico que sacudió al estado Yaracuy, las secuelas continúan generando alarma en la región. En la localidad de Agua Negra, epicentro de uno de los temblores, se registró una grieta de gran magnitud que amenaza el tránsito de los productores agrícolas y compromete la distribución de sus mercancías hacia el resto del país. Geólogos y expertos se encuentran en la zona evaluando la estabilidad del terreno.
Por otra parte, las autoridades regionales informaron que más de 2.500 viviendas resultaron afectadas en el municipio Veroes. Actualmente, un equipo técnico realiza inspecciones exhaustivas para cuantificar los daños estructurales, mientras los damnificados de las zonas más devastadas permanecen en campamentos transitorios a la espera de ser reubicados de manera permanente.
Noticia al Día/UR
