Los cuerpos del niño Fabio, de 9 años y de su madre, Kiriaki, fueron localizados durante la madrugada de este lunes, 13 de julio, entre los escombros de la edificación colapsada por el sismo. El trágico desenlace fue confirmado a través de las plataformas digitales por la periodista Elianta Quintero, poniendo fin a más de dos semanas de intensas labores y de una búsqueda que se mantuvo en vilo al país.
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5, registrados con apenas 39 segundos de diferencia el pasado 24 de junio, causaron la destrucción de cientos de estructuras, una cifra de fallecidos que supera las 4.000 personas y ciento de desaparecidos en el territorio nacional.
Uno de los puntos de mayor atención para las unidades de rescate fue el edificio de 13 pisos donde el menor residía junto a su madre. Durante las operaciones, equipos internacionales de Portugal y España emplearon tecnología de sonar y radar de penetración terrestre en el perímetro del apartamento del sexto piso, concluyendo inicialmente en el noveno día de búsqueda que no se detectaron señales de vida.
Esperanza y desenlace
Pese al diagnóstico inicial, un equipo de rescatistas venezolanos reavivó la esperanza al undécimo día tras reportar presuntos sonidos de golpes y rasguños provenientes de la estructura colapsada, lo que extendió las labores humanitarias bajo la premisa de que el niño podría seguir con vida.
Sin embargo, los trabajos de remoción y extracción culminaron este lunes con el hallazgo de los cuerpos de la madre y su hijo. La difusión de la noticia por parte de Quintero generó inmediatas muestras de duelo y solidaridad en las plataformas digitales hacia Francisco Bastardo, padre de Fabio y el resto de los familiares afectados por el suceso.
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