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Más ligeras, más baratas, más cómodas, pero… ¿Son suficientes las Galaxy XR?

Más ligeras, más baratas, más cómodas, pero... ¿son suficientes las Galaxy XR?
Más ligeras, más baratas, más cómodas, pero... ¿son suficientes las Galaxy XR?

Samsung vuelve a la realidad extendida con unas gafas que prometen ser ligeras, potentes y más asequibles que las Vision Pro de Apple. Las Galaxy XR llegan con Android XR, Gemini integrado, pantallas micro-OLED 4K y una ergonomía revisada. La pregunta es si todos esos más son suficientes para convencer a los escépticos y desbancar a los rivales.

Lo que realmente aportan

Samsung no llega en frío. Lo hace de la mano de Google y con Qualcomm en el corazón del producto: Android XR como sistema, Gemini como asistente, y el Snapdragon XR2+ Gen 2 como motor. Este tridente define la propuesta: interacción por voz y gestos con ayuda de IA, ventanas especiales para las apps de Google y un rendimiento pensado para experiencias mixtas, no solo VR “clásica”.

Centrándonos en las pantallas, nos encontramos con dos micro-OLED 4K y un campo de visión de 109º horizontales y 100º verticales. Este salto en la nitidez debería mejorar la lectura de texto, el trabajo y la inmersión en juegos de blackjack, al reducir el efecto rejilla propio de estos sistemas.

El precio es otro punto fuerte: 1.799,99 dólares americanos es la mitad de lo que cuestan las Vision Pro. Samsung quiere situarse como la “gama alta razonable”, por encima de las Meta Quest 3/3S, pero sin el peaje económico que supone Apple. La venta ya está activa online, con diversos accesorios.

La comodidad de las Galaxy XR también es para destacar. Samsung separa el peso en dos: el visor (545 gramos con almohadillas) y una batería externa (302 gramos) que aligera la cabeza y reparte cargas. El diseño también cuenta con un soporte para poder usarlas mientras se cargan, un detalle práctico para las sesiones largas. La autonomía está entre las dos horas y las dos horas y media, en línea con el sector.

La plataforma llega con su propio ecosistema: Google confirmó que las XR serían el primer dispositivo con Android XR, y ya se han visto aplicaciones con la etiqueta XR en Google Play. Es la gran ventaja con la que cuenta Meta y donde Samsung y Google tendrán que pisar el acelerador para tener éxito.

¿Y dónde se quedan cortas?

La ficha técnica es sólida, pero hay problemas. El primer problema es común para todo el sector: la batería. Dos horas de uso están bien para demos o entretenimiento, pero no para estudiar o programar sin cable. La solución de Samsung es sensata, pero no elimina la barrera psicológica del “me quedo sin batería” a mitad del trabajo.

La segunda es el software. Ser “el primer Android XR” es una gran noticia… pero también una advertencia. Los estrenos de las plataformas suelen tener algunos problemas, tanto para los usuarios (apps que no están adaptadas) como para los desarrolladores (tienen que aprender a trabajar con ellas). El hecho de que Google enseñe ya casos claros y que aparezcan títulos en la Play Store son señales positivas, pero es necesario construir una biblioteca “imprescindible”, y eso llevará tiempo.

La tercera es la fricción inherente con el formato visor. El espacio físico, el calor, el ajuste, el empañamiento, la compatibilidad con gafas, y ese ritual de ponerlas que aún espanta al usuario casual. Samsung promete una ergonomía mejorada y un peso y un precio competitivos, pero sigue siendo un dispositivo que te aísla del entorno. El passthrough con el que cuenta ayuda, pero no borra la barrera social ni de conveniencia.

Volviendo a la parte más positiva, Galaxy XR llega con cámaras para foto y vídeo 3D, seguimiento ocular avanzado y un FoV generoso. Es una base de trabajo y ocio inmersivo excelente, y la alianza con Google debería traducirse en mejores herramientas de productividad espacial. Si la experiencia de ventanas flotantes con Chrome, Docs y Meet es tan estable como se promete, podría ser un argumento práctico que le faltó a otras generaciones: más pantallas donde no caben pantallas.

Tampoco podemos engañarnos: 1.799,99 dólares es un precio menor que el de Apple, pero eso no quiere decir que sea bajo. Para solo jugar, la relación calidad-precio de Meta es imbatible. Para creativos y pros, Apple aún tiene cierta fuerza a través de aplicaciones concretas y la integración con su ecosistema. Samsung, por su parte, tiene que jugar a dos bandas: competir en calidad visual y confort, y abrir la puerta a la productividad Android en 3D. Si Android XR convierte las apps que ya usas en experiencias útiles en espacio, la balanza puede inclinarse a su favor.

¿Son suficientes entonces? Sobre el papel, Galaxy XR ajusta tres tornillos clave de la realidad extendida: comodidad, precio y plataforma abierta con IA. El problema será que encuentre su nicho entre los pioneros en entretenimiento (Meta) y los de productividad que se les adelantaron (Apple). El tiempo dirá si lo consiguen, pero la alianza entre coreanos y estadounidenses debería ser capaz de ponérselo difícil a sus rivales.

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