Ir al contenido principal

Noticia al Dia

"Ojalá no se vaya la luz hoy": ¡un clamor colectivo…!

“Ojalá no se vaya la luz hoy”, se oye decir en las calles de Maracaibo. Es una frase que se repite en mercados, oficinas y casas, casi como una oración colectiva. En el Zulia, donde el calor no da tregua, ese deseo resume el sentir de toda una población: vivir sin electricidad.

Desde el fin de la Semana Santa, los zulianos enfrentan apagones diarios de cuatro horas. El nuevo esquema de racionamiento cambia de horario según el día: a veces de seis a diez de la noche, otras de ocho a doce, o en la tercera tanda, de diez hasta la medianoche. El resultado, sin embargo, siempre es el mismo: una ciudad que se apaga y resiste en medio de la oscuridad.

En los hogares, la rutina gira en torno a los cortes. Se cocina antes del racionamiento, se cargan los teléfonos, se dejan ventiladores listos, y cuando la luz se va, comienza un tiempo suspendido entre el calor, los zancudos y la incertidumbre. Algunos revisan el celular buscando señal para distraerse; otros simplemente esperan sentados en el porche, contando las horas hasta que la ciudad vuelva a encenderse.

El 22 de marzo, la presidenta Delcy Rodríguez anunció un plan de ahorro energético, atribuido a un fenómeno meteorológico que durante 45 días aumentaría la radiación solar sobre el país. Según dijo, era necesario “moderar el uso de equipos eléctricos y aires acondicionados” para enfrentar las altas temperaturas.

Pero en Maracaibo, el anuncio se tradujo en un nuevo ciclo de agotamiento. Aquí, el calor no es noticia: es una constante que sofoca y consume. Por eso, entre cada apagón y regreso de la luz, los zulianos siguen repitiendo su ruego más simple y contundente: “Ojalá hoy no se vaya la luz.”

Noticia al Día

Y no olvides visitar...