El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este lunes de "éxito espectacular" la Copa del Mundo de fútbol 2026 coorganizada por su país junto a México y Canadá. A través de sus redes sociales, el mandatario republicano extendió un efusivo reconocimiento al presidente de la Fifa, Gianni Infantino, asegurando que el dirigente suizo logró elevar el torneo a un nivel que "nadie creía posible".
"¡La Copa del Mundo resultó ser un éxito espectacular! Quiero agradecer a todos los involucrados, pero en particular a nuestras grandes fuerzas del orden", manifestó el gobernante estadounidense a través de una publicación en su plataforma Truth Social.
En sus declaraciones postmundialistas, Trump omitió referencias directas tanto a la coronación de España como a la labor de los países coanfitriones, México y Canadá. En su lugar, el líder de la Casa Blanca centró su discurso en el despliegue de seguridad en territorio estadounidense, insistiendo en que el trabajo de los cuerpos policiales locales y federales convirtió a esta edición en la "más segura y espectacular de la historia, con mucha diferencia".
Asimismo, el mandatario aprovechó el espacio para felicitar públicamente a Andrew Giuliani, quien se desempeñó como el máximo responsable de la Casa Blanca para la gestión y coordinación de la Copa del Mundo, así como a Infantino por lo que consideró un "trabajo bien hecho".
La sintonía exhibida entre Trump e Infantino fue uno de los focos de debate extradeportivos a lo largo de la competencia norteamericana. Ambos dirigentes compartieron protagonismo el domingo sobre el escenario montado en las afueras de Nueva York, siendo los encargados de entregar el trofeo de campeones a la delegación española tras su victoria 1-0 sobre Argentina en el MetLife Stadium.
Sin embargo, el vínculo entre el Ejecutivo estadounidense y la Fifa levantó suspicacias semanas atrás, luego de que el propio Trump admitiera públicamente haber llamado de forma directa al jerarca del fútbol mundial con el propósito de intervenir y solicitar el retiro de una sanción por tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun durante la ronda de dieciseisavos de final.
En contraste con el enfoque marcadamente doméstico de Washington, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum —quien también presenció la gran final en el palco de honor de Nueva Jersey—, optó por un mensaje de corte integrador a través de sus canales oficiales.
Además de felicitar formalmente a España por conquistar el campeonato "merecidamente", la mandataria mexicana elogió a su país como "la mejor sede" del torneo y subrayó que el desarrollo de la justa mundialista dejó en evidencia que cuando México, Estados Unidos y Canadá articulan esfuerzos conjuntos, son capaces de materializar proyectos de gran envergadura global.
Noticia al Día
