Calma total en la Casa Blanca. Los peores augurios que se cernían sobre Thibaut Courtois tras el convulso cierre de su participación en el Mundial se han disipado por completo. Tras ser examinado a primera hora de este lunes en la clínica de Valdebebas, las pruebas médicas determinaron que la lesión muscular que sufrió en el cuádriceps izquierdo es leve, por lo que su presencia en el inicio liguero del Real Madrid no corre ningún peligro.
El guardameta belga encendió las alarmas durante los cuartos de final frente a España, protagonizando además un tenso desencuentro con su seleccionador, Rudi Garcia, al ser sustituido. Sin embargo, la resonancia magnética trajo la paz: la dolencia no reviste gravedad y "Tibu" estará al 100% para el debut en LaLiga EA Sports, programado para el próximo 23 de agosto en el RCDE Stadium.
La planificación del cuerpo médico madridista contempla que la lesión ni siquiera altere de forma drástica su preparación. El plan es que el espigado portero se incorpore a la disciplina del primer equipo durante la última semana de julio, totalmente recuperado.
Eso sí, para evitar cualquier tipo de recaída, el club no arriesgará y se prevé que descarte su participación en el primer compromiso amistoso de la pretemporada ante la Fiorentina, fijado para el 1 de agosto en Klagenfurt, Austria.
El propio futbolista no ocultó su alivio este lunes al abandonar las instalaciones del club, justo antes de iniciar sus vacaciones oficiales. Courtois se marcha con una pauta de trabajo específica para mimar la zona afectada y con varios frentes de reflexión abiertos en el horizonte.
A su regreso de los días de descanso, el belga no solo deberá definir su futuro con los Diablos Rojos, sino que se integrará a una pretemporada de alto voltaje. En Valdebebas ya lo espera el nuevo proyecto liderado por José Mourinho y la metodología del nuevo preparador de arqueros del club, Nuno Santos.
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