La selección de Marruecos demostró una vez más que el espíritu competitivo de Qatar no fue una casualidad y volvió a hacer historia en la Copa del Mundo 2026. En un vibrante e intenso compromiso por los dieciseisavos de final, el conjunto africano supo sufrir, igualó el marcador en el epílogo del tiempo regular y terminó imponiéndose por 3-2 en una dramática tanda de penales ante los Países Bajos comandados por Ronald Koeman.
El encuentro, que contó con el condimento especial de la fuerte herencia y doble nacionalidad que une a ambos balompiés, comenzó con un marcado respeto táctico. Durante la primera mitad, el estratega marroquí Mohamed Ouahbi plantó un bloque sumamente compacto para contrarrestar la posesión de la Oranje.
Aunque el equipo europeo controló los hilos del balón con Frenkie de Jong y Ryan Gravenberch, careció de profundidad para dañar el arco defendido por Yassine Bounou. En contraste, Marruecos llevó el peligro a través de transiciones letales a las espaldas de la zaga rival; avisó primero Neil El Aynaoui con un fiero cabezazo repelido por el meta Bart Verbruggen, y luego Achraf Hakimi con un potente disparo al primer poste.
En la parte complementaria, las revoluciones del partido aumentaron. Al minuto 52, un derechazo de Hakimi se estrelló de forma espectacular en el vertical, ahogando el grito de gol marroquí. Sin embargo, cuando los africanos parecían más asentados, Países Bajos castigó con un ataque vertical.
Al minuto 72, un pelotazo largo nacido desde el propio arquero Verbruggen dejó a Cody Gakpo en posición de ventaja para firmar el 1-0. La celebración del atacante neerlandés estuvo cargada de una profunda emotividad, rompiendo en llanto y mirando al cielo en dedicatoria a su hijo, luego de que el pasado sábado se confirmara la trágica pérdida del embarazo de cinco meses de su pareja.
Con el marcador en contra, Marruecos arriesgó con los ingresos de Talbi y Rahimi, adelantando sus líneas de manera incesante. El premio a la insistencia llegó en el tiempo de descuento: al minuto 90’+1, un impecable y envenenado centro desde la banda izquierda fue conectado por el defensor Issa Diop, quien le ganó la posición a Virgil van Dijk con un fiero testarazo para poner el 1-1 agónico que mandó las acciones a la prórroga.
Durante los tiempos suplementarios, el desgaste físico pasó factura a ambas escuadras. Marruecos acarició la remontada en el minuto 96 tras una genialidad individual de Rahimi en el corazón del área, pero una milagrosa e imponente atajada con los brazos extendidos de Verbruggen mantuvo con vida a los neerlandeses. Las lesiones también obligaron a Koeman a mover el banquillo, retirando a un exhausto Gakpo para dar entrada a Kluivert. Al no romperse la paridad tras los 120 minutos, el boleto a la siguiente ronda debió dirimirse desde el punto penal.
La tanda de los doce pasos fue una auténtica montaña rusa de emociones en el Estadio Monterrey. Marruecos inició con el pie izquierdo tras el fallo de El Aynaoui y el acierto de Koopmeiners. Sin embargo, la figura de Yassine Bounou emergió en el momento cumbre al detener el disparo de Kluivert, mientras que Rahimi y Talbi facturaron para los marroquíes.
A pesar de que el remate de la estrella Achraf Hakimi impactó en el poste, los neerlandeses Timber y Summerville erraron consecutivamente sus ejecuciones (este último detenido por Bounou). Finalmente, Ismael Saibari asumió la responsabilidad del quinto cobro y batió con total autoridad a Verbruggen para desatar la locura blanca en territorio mexicano.
Con este histórico triunfo por 3-2 en los penales, Marruecos se mete de lleno en los octavos de final de la cita mundialista, donde ya tiene rival confirmado: se medirá ante la selección de Canadá, que viene de dejar en el camino a Sudáfrica.
Noticia al Día
