La actriz Claudia Cardinale, ícono del cine italiano, murió este martes 23 de septiembre a los 87 años en un lugar cercano a París, donde residía, según informan medios franceses.
La franco-italiana nació en Túnez y formó parte del reparto de directores de renombre como Federico Fellini, Luchino Visconti y Sergio Leone.
"Nos deja el legado de una mujer libre e inspirada tanto en su trayectoria como mujer y como artista", ha expuesto su agente, Laurent Savry.
Cardinale creció en Túnez, hija de una familia de orígenes sicilianos. En ese país ganó un concurso de belleza y el premio fue un viaje al festival de cine de Venecia.
Alcanzó la fama mundial en 1963 con su participación en la película Ocho y medio, de Federico Fellini. Ese mismo año, formó junto a Burt Lancaster en el cartel de El gatopardo, de Luchino Visconti. Después aterrizó en Hollywood pero, pese a su acogida como amiga de Alfred Hitchcock, Barbara Streisand o Steve McQueen, nunca llegó a sentirse como en casa: "Yo me siento europea y en Europa quiero vivir", decidió, tal y como reconoció en una entrevista después.
Las primeras reacciones a su fallecimiento no han tardado. Así, David Lisnard, alcalde de la localidad francesa de Cannes, famosa por acoger cada año el prestigioso festival que entrega la Palma de Oro, ha señalado que "su talento solo era comparable a su ardiente belleza. Su carrera fue en sí misma una obra maestra. Claudia Cardinale deja una huella indeleble en la historia del cine y, por lo tanto, intrínsecamente, en la de Cannes", indicó.
Noticia al Día / RTVE