En medio de la devastación que ha dejado el reciente terremoto, el nombre de Cristian Rebolledo ha surgido como un testimonio desgarrador de dolor y, a la vez, de una voluntad inquebrantable. Rebolledo, quien vivió la tragedia en carne propia al recuperar de entre los escombros los cuerpos sin vida de su hija y sus dos pequeños nietos, Isabela y Mati, se ha negado a abandonar la zona del desastre.
A pesar de la magnitud de su pérdida personal, el hombre continúa trabajando hombro a hombro con los equipos de rescate. Con las manos aún marcadas por la labor de haber extraído a su propia familia de los restos de su hogar, Cristian sigue removiendo escombros, buscando entre las ruinas a otros ciudadanos que aún permanecen desaparecidos.
Al ser consultado sobre qué lo impulsa a seguir trabajando en medio de un duelo tan reciente y profundo, Rebolledo respondió con una convicción que ha conmovido a quienes lo rodean: "Lo primero que nos caracteriza como venezolanos es el humanismo. Independientemente de cualquier individualismo, el humanismo va ante todo. Aquí estamos y aquí seguimos".
Su trayectoria en situaciones de emergencia no es nueva. Quienes lo conocen recuerdan su labor durante el histórico deslave que azotó al país, donde también destacó en tareas de seguridad y salvamento, enfrentándose incluso a la inseguridad y a los saqueadores en momentos de caos.
Testigos de la tragedia, que presenciaron el momento en que Cristian logró rescatar los cuerpos de su hija y nietos, han expresado su admiración por la fortaleza de este hombre. "Que sea nuestro Señor Jesucristo quien te dé fortaleza", han sido las palabras de consuelo para quien, a pesar de haber perdido su mundo entero, ha decidido que su misión ahora es intentar salvar el de los demás.
Noticia al Dia / Con información de ipaniza
