La tragedia se apoderó de Venezuela. Dos terremotos, de alta potencia, sacudió los simientos del alma de cada uno de los venezolanos. La muerte y heridos de miles de compatriotas, comprometen La Paz y tranquilidad de nuestro país. Es una tragedia de grandes dimensiones. La destrucción es masiva. La conmoción es profunda e inconmensurable. La reacción del noble pueblo venezolano, ha sido increíble. La solidaridad y el apego a la hermandad, con todo el apoyo internacional demostrado, de diversos países, se han logrado salvar y rescatar miles de vidas.
Los terremotos hicieron mucho daño. Sin embargo, la unión y solidaridad de nuestro pueblo, saldremos fortalecidos.
Es encomiable la solidaridad de todo el país. Está demostrada nuestra unión, por encima de cualquier interés particular.
Solo los Venezolanos con la importante y masiva ayuda internacional, se hada posible la rehabilitación de Venezuela. Las pérdidas humanas, han sido irreparables. El deterioro de la infraestructura, se recuperará en el corto, mediano y largo plazo.
Recordamos la inmensa y desproporcionada vaguada del año 1998. Muerte y desolación. Ya cuando el Estado de La Guaira se recuperaba, ocurre la tragedia de los terremotos.
Se hace indispensable hacer los estudios de suelo para las nuevas edificaciones. Tomar todas y cada una de las medidas preventiva para salvaguardar las vidas humanas.
Rogamos a Dios por eterno descanso de nuestros compatriotas y solidaridad para los heridos u aquellos que perdieron sus viviendas. El Gobierno está en la obligación de brindar alternativas para lo Venezolanos.
Dr. Hugo Hernández Rafalli