A pesar de las directrices emanadas desde el Ejecutivo nacional, la realidad del transporte público en Maracaibo transita por una vía completamente distinta. Mientras la Gaceta Oficial Nro. 43.335 y el exhorto vigente establecen la tarifa mínima del pasaje urbano en Venezuela en Bs. 140 y en Bs. 80 para los sistemas de transporte del Estado, en la capital zuliana los usuarios deben sortear cobros que oscilan entre los Bs. 350, Bs. 400 y hasta Bs. 600 por un solo viaje.
En el municipio Maracaibo no existe actualmente un tabulador oficial ajustado que valide estos incrementos. El cobro de Bs. 600 se ha vuelto una constante, especialmente durante las horas de la noche, un horario crítico en el que los ciudadanos se resignan a pagar el excedente debido a la urgencia de regresar a sus hogares.
El dilema del mantenimiento frente al bolsillo congelado
Por un lado, transportistas argumentan que mantener una unidad en circulación es una tarea cuesta arriba. El alto costo de los repuestos, los lubricantes, los cauchos y las dificultades para surtir combustible obligan a ajustar las tarifas para evitar que los vehículos queden inoperativos.

Sin embargo, los usuarios denuncian que esta carga operativa no puede recaer siempre y de forma exclusiva sobre sus hombros. La crisis económica y la devaluación afectan a todos los ciudadanos por igual. Para la clase trabajadora marabina, resulta insostenible y profundamente injusto que el pasaje continúa subiendo de manera informal mientras los salarios de la gente siguen congelados y ganando exactamente lo mismo.
Disparidad profunda entre la Gaceta y la realidad
La brecha entre el marco legal y la dinámica de la calle golpea directamente el presupuesto familiar. Según la normativa nacional, el esquema de transporte contempla condiciones muy claras que en Maracaibo se han vuelto casi imposibles de exigir en las unidades privadas de carritos por puesto, microbuses y busetas:
- Pasaje Urbano Nacional: Establecido formalmente en Bs. 140 para el sector privado.
- Tercera edad y personas con discapacidad: Exoneración total del pago (gratuito).
- Estudiantes: Medio pasaje (50% de la tarifa).

Lejos de cumplirse estas exoneraciones o el pasaje preferencial estudiantil, los usuarios denuncian que deben disponer diariamente de múltiplos de la tarifa legal para poder movilizarse.
La resignación del marabino
Para los habitantes de Maracaibo, el pago diario del transporte se ha convertido en una constante negociación de supervivencia. "Entendemos que los repuestos están caros, pero la situación es ruda para todos. Nosotros no ganamos más dinero cada vez que a ellos les sube un repuesto" , comentó un usuario en una parada del centro de la ciudad, reflejando el sentimiento común de una población que debe decidir entre caminar o vaciar su presupuesto diario en pasajes.

Mientras se encuentra un punto de equilibrio que alivia el bolsillo de ambas partes, la dinámica en la ciudad no se detiene. El pasaje urbano sigue siendo el termómetro de una economía de calle donde cada bolívar cuenta. Entre la necesidad de trasladarse y el esfuerzo por mantener las unidades operativas, el ciudadano común y el transportista continúan negociando el día a día en una ciudad que, a pesar de las cuestas, siempre busca la manera de seguir adelante.
Imágenes: José Gregorio Flores
Arelys Munda
Noticia Al Día
