Nuestra ruta comienza con un golpe de nostalgia. Nos paramos en esa calle que viene desde Bella Vista y nos suelta justo frente al Hotel Granada. Verlo ahí, en ruinas, es como ver a un viejo hidalgo que se niega a morir; un símbolo de la Maracaibo de antaño. Pasamos frente a la sede de Hidrolago y, ahora sí, empezamos a bajar por la verdadera 3Y, la San Martín.
Un Jardín y el Eco del Cine
Bajando, el calor se aplaca un poco al pasar por Tampico. Es más que un vivero; es ese jardín que todos recordamos como un refugio de esparcimiento en medio del asfalto. Casi al lado, las Residencias Leonor nos dan la bienvenida a la zona donde la ciudad empezó a crecer hacia arriba.
El Obelisco y el Sabor de Rafael
En la siguiente esquina, el color lo ponen las franelas y gorras de equipos de fútbol. Pero el aroma que manda es el del quiosquito de Rafael. Toca hacer la parada técnica obligatoria para un batido de zapote o uno de fresa con leche. Frío, cremoso y con ese sabor que solo se consigue en esta avenida.
Del Poder a la Bendición Final
Y como todo buen camino en Maracaibo, este termina con fe. La avenida se empalma finalmente de vuelta con Bella Vista, justo frente a ese bello templo que se alza como un faro de paz. La Avenida 3Y, nuestra San Martín, es un museo vivo que empieza en un hotel de leyenda y termina en la puerta de una iglesia. ¡Qué belleza de recorrido!
No es cualquier iglesia; es una de las joyas arquitectónicas más imponentes de Maracaibo por varias razones que te cuento aquí:
- Un Altar de Ensueño: Es famosa por tener uno de los altares más bellos del estado Zulia. Fue diseñado en 1957 por el escultor M. Abelenda y traído directamente desde Burgos, España. Está tallado en un mármol alabastro tan fino que parece cobrar vida bajo la luz de los vitrales.
- Pionera de la Modernidad: Construida mayormente entre los años 40 y 50, fue diseñada por el maestro Antonio Casas con apoyo de su hijo, Miguel Casas Armengol. Se le considera el primer templo de "corte moderno" en la ciudad, aunque con una marcada y elegante influencia neogótica que ves en sus líneas altas y naves laterales.
- El Faro de la Zona: Su campanario de nueve pisos es una referencia visual para cualquiera que transite por la Avenida 4 (Bella Vista). Además, por dentro guarda tesoros de la imaginería agustiniana, como las figuras de San Agustín y Santa Mónica.
Ver esa iglesia al terminar de bajar la San Martín es como recibir una bendición visual después de cruzar todo el bullicio de la 72 y la 5 de Julio.
JC