El Gobierno del presidente Donald Trump ha detenido desde su investidura el 20 enero a 113.000 inmigrantes y expulsado de EE UU a 100.000 de ellos bajo su promesa de deportaciones masivas, de acuerdo a una fuente del Departamento de Seguridad Nacional al diario New York Post.
Se desconoce cuántos detenidos tienen expediente criminal o su procedencia, pero según la fuente, la mayoría han sido enviados a México. En los primeros 50 días de presidencia fueron arrestados 32.000 inmigrantes, agrega.
El Gobierno de EE UU lleva a cabo una intensa ola de arrestos y expulsiones de inmigrantes, de los que una parte están siendo enviados a una megacárcel en El Salvador, para cumplir su promesa de campaña de deportar indocumentados y miembros de pandillas, aún desobedeciendo las órdenes judiciales de parar las expulsiones.
El mandatario ha recurrido a un antigua ley que le permite expulsar de inmediato a "enemigos extranjeros" y la está usando contra venezolanos, acusándoles de ser miembros del “Tren de Aragua” (TDA) sin presentar evidencia, recalca la agencia EFE.
La Unión de Libertades Civiles (ACLU) ha impugnado esa acción en un tribunal, que ordenó detener las expulsiones bajo la Ley de Enemigos Extranjeros.
Sin embargo, el pasado domingo el Departamento de Estado confirmó que deportó a otros 17 inmigrantes a suelo salvadoreño.
El diario neoyorquino también mostró estadísticas que muestran que el cruce en la frontera sur, entre México y EE UU, ha disminuido.
En octubre cruzaron la frontera 56.523, en noviembre 46.615, en diciembre 47.322 y en enero -en el que hubo la transición del Gobierno del presidente Joe Biden al de Trump- la cifra bajó a 29.101; en febrero se redujo a menos de la mitad, con 8.347, y en marzo a 7.000.
Noticia al Día/New York Post