El 26 de mayo de 1802, la iglesia de San José en Madrid unió en matrimonio a un joven Simón Bolívar, de 18 años, con María Teresa del Toro y Alaiza, de 20. Fue un amor puro, apasionado y trágicamente breve que cambió el rumbo de la historia americana.
Un flechazo en Madrid
- El encuentro: Se conocieron en 1800 en Madrid, en la casa del marqués de Gerona.
- El noviazgo: Bolívar quedó cautivado por la madurez, dulzura e inteligencia de María Teresa.
- El compromiso: Simón viajó a Bilbao para madurar y asegurar la aprobación de la familia.
- La boda: Se casaron tras obtener la dispensa papal debido a un lejano parentesco.
Una luna de miel transatlántica
- El viaje: Zarparon en el navío San Ildefonso hacia el nuevo mundo.
- El destino: Llegaron a La Guaira y se instalaron en Caracas y en la hacienda de San Mateo.
- La dicha: Vivieron meses de ensueño, rodeados de la naturaleza venezolana y planes de futuro.
El trágico y prematuro adiós
- La enfermedad: María Teresa contrajo "fiebres malignas" (fiebre amarilla o paludismo).
- El desenlace: Falleció en Caracas el 22 de enero de 1803, con solo ocho meses de casados.
- El juramento: Bolívar, devastado, juró no volver a casarse jamás, una promesa que cumplió.
- El impacto: El dolor transformó al esposo enamorado en el Libertador; él mismo confesó que sin esta pérdida, no habría sido el mismo hombre.