El sábado 4 de abril de 2026 quedará marcado en la historia de la MLS como el día en que el sueño de David Beckham finalmente echó raíces en la ciudad de Miami.
Tras más de seis años de localía en Fort Lauderdale, el Inter Miami estrenó su nueva casa, el Miami Freedom Park, con un empate 2-2 frente al Austin FC, en una noche cargada de simbolismo y estrellas.
La inauguración contó con la presencia del comisionado de la liga, Don Garber, quien recordó que la búsqueda de Beckham por traer el fútbol profesional a Miami comenzó hace más de doce años. "Creíamos en Miami y Miami creyó en nosotros", sentenció Beckham durante el corte de cinta de un complejo que, aunque funcional para el juego, aún luce las huellas de su construcción en curso, con grúas y equipo pesado rodeando la estructura.
Pese a los detalles estéticos pendientes y la necesidad de permisos temporales para disputar el encuentro, la expectativa fue total. Los asientos más cotizados en el mercado de reventa superaron los 1.000 dólares, permitiendo que 26.700 espectadores presenciaran el debut de "Las Garzas" en su propio territorio.
La fiesta en las gradas, que incluyó la interpretación del himno nacional por Marc Anthony, se trasladó rápidamente al césped. Aunque el defensor de Austin, Guilherme Biro, tuvo la distinción de anotar el primer gol en la historia del estadio al minuto 6, la respuesta local no tardó en llegar. Lionel Messi inscribió su nombre en los registros del nuevo inmueble apenas cuatro minutos después, igualando el marcador con un certero cabezazo a los 10 minutos de juego.
En la segunda mitad, el Austin FC volvió a ponerse en ventaja gracias a una anotación de Jayden Nelson al minuto 53, desafiando la invicta racha reciente de los campeones defensores. Fue en la recta final cuando apareció la jerarquía de la dupla histórica: el uruguayo Luis Suárez rescató el punto para el Inter Miami con una espectacular volea a los 82 minutos.
Aunque Suárez pensó que había sellado la remontada al minuto 90, su gol fue anulado por fuera de juego, y un disparo agónico de Messi fue contenido por el arquero Brad Stuver, sellando el 2-2.
Con este resultado, el equipo dirigido por Javier Mascherano se mantiene invicto en sus últimos cinco encuentros, celebrando no solo un punto en la tabla, sino la consolidación de un proyecto que tardó más de una década en encontrar su verdadero hogar en Miami.
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