El gobierno de El Salvador abrió este 23 de abril las puertas del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) a la prensa internacional.
Los medios pudieron constatar la logística de la cuarta jornada de un megajuicio histórico, donde cientos de reclusos, uniformados de blanco y bajo un silencio riguroso, permanecieron sentados y encadenados frente a pantallas gigantes para seguir el proceso legal que decidirá su futuro.
Este juicio masivo vincula a procesados repartidos en cinco centros penales, quienes enfrentan cargos por pertenecer a la estructura jerárquica de la Mara Salvatrucha. El director del CECOT, Belarmino García, fue enfático al señalar ante las cámaras que los internos bajo proceso son integrantes de una organización criminal terrorista.
Según la Fiscalía General de la República, en el banquillo virtual se encuentran más de 400 líderes, entre los que destacan 22 cabecillas históricos de la pandilla, como Borromeo Enrique Henríquez Solórzano, alias "Diablito de Hollywood".
A este grupo se le imputa, entre otros delitos, la autoría de los 86 asesinatos cometidos en marzo de 2022, un estallido de violencia que fue el catalizador para la instauración del régimen de excepción que rige en el país desde entonces.
A pesar del despliegue logístico y la narrativa oficial de justicia, el proceso no ha estado exento de cuestionamientos internacionales. Diversas organizaciones de derechos humanos han manifestado su preocupación por el uso de juicios colectivos, argumentando que este formato debilita el derecho a una defensa técnica individualizada y podría ocultar abusos dentro de las prisiones.
No obstante, para el gobierno salvadoreño, esta jornada representa un paso definitivo en el desmantelamiento de las pandillas, utilizando la megacárcel del CECOT como el símbolo máximo de un nuevo orden judicial en la región.
Noticia al Día