Un giro clave se tomó en la investigación contra el crimen organizado en Chile, cuando la Policía de Investigación (PDI) de la nación chilena confirmó este martes que una mujer, identificada como Bárbara Hernández, alias Barbie, resultó ser clave en la desarticulación de una célula del Tren de Aragua, responsable de enviar más de 87 millones de dólares a Colombia.
Hernández señalada por las autoridades policiales como "jefa de plaza", pasó a ser el objetivo principal del caso, después de que una distracción en sus actividades delictivas facilitara la apertura de una investigación judicial contra la estructural criminal, vinculada al lavado de dinero.
La desarticulación de esta facción del Tren de Aragua se originó a partir de una megafiesta en una parcela de la comuna santiaguina de Lampa en 2024, donde cinco personas perdieron la vida por impactos de bala. Bárbara Hernández huyó del sitio del suceso dejando caer su teléfono celular, equipo que contenía pruebas que la vinculaban con el grupo criminal.
Bajo el nombre de Operación Tokio, las fuerzas de seguridad arrestaron a 19 personas de la célula criminal, 10 mujeres y 9 hombres, entre ellos, un ejecutivo del Banco Santander identificado como José Carlos Pérez Asencio.
Experticias realizadas por la Policía de Investigación al perfil de LinkedIn de Pérez Asencio, determinaron que el ejecutivo trabajó anteriormente en el Banco de Venezuela (BCV), entidad financiera controlada por el Estado venezolano desde el 3 de julio de 2009.
La red delictiva que operaba bajo el esquema de una "productora de eventos", extorsionaba a dueños de locales nocturnos en Santiago, capital de Chile, para organizar fiestas, vender sustancias ilícitas y cometer actos delictivos vinculados a la prostitución de mujeres, dentro de las instalaciones.
De acuerdo con la investigación, los fondos procedentes de las actividades ilícitas se transferían a Carlos Gómez, alias Bobby, considerado uno de los líderes de la estructura criminal, que se formó en Venezuela y se dividió en células para cometer actos delictivos en países de América Latina.
Gómez es acusado por el crimen del exmilitar venezolano Ronald Ojeda en Santiago. Actualmente, está en prisión en Colombia a la espera de su extradición a Chile.
La Fiscalía de Chile logró decomisar 370.000 mil dólares que aún permanecían en más de 140 cuentas bancarias que fueron congeladas, varias de ellas en criptomonedas. Todas vinculadas a la red criminal.