Domingo 07 de junio de 2026
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Wilfrido Vargas enciende polémica al publicar comunicado sobre derechos y autenticidad de Las Chicas del Can

Para nadie es un secreto que Las Chicas del Can son una institución. Desde su nacimiento en los años 80 de la mano del maestro Wilfrido Vargas, rompieron esquemas en un género dominada por hombres.

Wilfrido Vargas enciende polémica al publicar comunicado sobre derechos y autenticidad de Las Chicas del Can
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¡Atención, amantes del merengue y del chisme de alto voltaje! Nos pusimos las lupas de investigadores porque en el mundo de la farándula hay un debate que está quemando las redes sociales: ¿Qué tan auténticas son Las Chicas del Can?

Aquí te contamos todo el trasfondo de una marca que definió el merengue femenino, entre el talento real y las estrategias de la industria.

El Fenómeno: ¿Mito o Realidad?

Para nadie es un secreto que Las Chicas del Can son una institución. Desde su nacimiento en los años 80 de la mano del maestro Wilfrido Vargas, rompieron esquemas en un género dominada por hombres. Ver a un frente de mujeres jóvenes, hermosas, tocando la trompeta, el piano y las tumbadoras mientras bailaban sin perder el aire, nos voló la cabeza a todos.

Pero, como en todo buen drama pop, siempre ha existido la eterna duda: ¿De verdad tocaban todos esos instrumentos en vivo o todo era una hermosa pantalla de playback?

La "Era de Oro" (Belkys, Miriam y las verdaderas músicas)

Vamos por partes. Si hablamos de la primera y segunda etapa (con figuras como Belkys Concepción, Miriam Cruz, Eunice Betances o Janny Viloria), la autenticidad está más que probada.

Muchas de las integrantes originales eran graduadas de conservatorio, es decir, son músicas de academia.

Quienes las vieron en los 80 y 90 en festivales de toda América Latina y Europa confirman que el swing era real. Miriam Cruz no solo cantaba con el alma; las trompetas sonaban en vivo con una fuerza arrolladora.

El Dilema de la "Franquicia"

El problema con su "autenticidad" comenzó cuando el concepto se convirtió en un negocio de formatos o franquicias. Al igual que pasa con Menudo o las agrupaciones de K-pop actuales, el dueño de la marca (Wilfrido Vargas) decidió renovar las "generaciones".

Aquí es donde la farándula se pone picante:

El secreto a voces es que en las generaciones posteriores (finales de los 90 y los 2000), la industria priorizó la estética visual. Se dice que en varias presentaciones de televisión se utilizaban pistas pregrabadas por las integrantes originales o por músicos de estudio, mientras las nuevas chicas hacían la mímica perfecta con los instrumentos.

¡Ojo! Esto no les quita mérito como bailarinas y animadoras, pero abrió el debate de si seguían siendo una banda real o un concepto de marketing.

Noticia al Día/RRSS

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